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Cónsul mexicano se despide de Tucsón
Calderón Jaimes lideró esta sede por 9 años con muy buenos resultados

Joseph Treviño La Estrella De Tucsón
Thursday, May 9, 2013 12:00 am

El cónsul de México en Tucsón, Juan Manuel Calderón Jaimes, habló recientemente con el Arizona Daily Star sobre varios temas relacionados con la frontera y la inmigración. - ARCHIVO, DEAN KNUTH / LA ESTRELLA DE TUCSóN

Llegó a Tucsón en enero del 2004, cuando George W. Bush todavía estaba en su primer periodo de presidente, el boom de la vivienda estaba en pleno apogeo y faltaba un año para que los Minuteman se lanzaran al desierto del sur de Arizona en busca de indocumentados.

Ahora, nueve años más tarde, después de una recesión, de la SB 1070 y tras convertirse Arizona en el epicentro del debate migratorio, el cónsul de México en Tucsón, Juan Manuel Calderón Jaimes, le dirá adiós al estado y a 16 años de carrera y vida en este país. El 31 de mayo será su último día en el Consulado, y dijo que acompañado de su esposa partirá a la Ciudad de México, de donde es oriundo, a desempeñar algún puesto todavía no designado en la Secretaría de Relaciones Exteriores de México.

Calderón Jaimes, quien cuenta con 56 años de edad, dijo el lunes 6 de mayo, tomando un respiro de sus quehaceres diarios y de la labor de dejar listo el Consulado para el nuevo cónsul, que extrañará al sur de Arizona.

Además de haber vivido por nueve años en Tucsón, sus hijos permanecerán en la ciudad, pues su hija actualmente cursa estudios, mientras que su hijo se casó aquí y tiene un empleo.

EL Arribo a Tucsón

Calderón Jaimes llegó a Tucsón el 16 de enero del 2004. Siendo parte del Servicio Exterior desde 1980, él había estado en la Embajada de Venezuela y en ciudades como San Bernardino, California, Seattle y Miami, antes de estar en Chicago, desde donde fue enviado a Tucsón como Cónsul Titular.

Con lo primero que se topó, aparte de su deberes consulares de todos los días, fue con el alto índice de muertes de indocumentados -la mayoría mexicanos- que se da en el desierto de Arizona cuando intentan cruzarlo. Esta ha sido la parte más triste de su estancia como Cónsul de Tucsón: No poder evitar esas muertes.

"A veces tienes que aguantarte las de San Pedro", dijo.

Otro reto fue la presencia de los Minuteman, grupo antiinmigrante que llamó la atención de los medios de comunicación en el 2005 al situarse en la frontera de Arizona en busca de indocumentados. Luego vendrían una series de propuestas antiinmigrantes, entre ellas la emblemática SB 1070 que según Calderón, "tuvo un efecto dominó" en otros estados que adoptaron propuestas similares.

"Fue la culminación de todo este proceso antiinmigrante... porque todavía no termina", dijo Calderón Jaimes.

"aquí siempre tendrá un hogar"

Entre los logros -tema en el que rápidamente señaló que ha sido una labor en conjunto con su equipo de trabajo- está haber expandido el servicio al público con ventanillas adicionales y un trato cortés, rápido y eficiente que hace que mexicanos de otras ciudades acudan al Consulado de Tucsón para hacer sus trámites consulares, dijo Calderón Jaimes.

Como respuesta a leyes antiinmigrantes, el Departamento de Protección a Mexicanos -que incluye en sus funciones la de monitorear el estado de los mexicanos en las prisiones federales- cuenta ahora con un equipo más grande, así como un grupo de abogados y asesores que brindan ayuda las 24 horas del día.

Un nuevo sistema para identificar por medio del ADN los cadáveres de los mexicanos que mueren en el desierto es otro de los proyectos logrados durante su periodo, ya que los cuerpos suelen estar en tal estado de descomposición que no es fácil reconocerlos.

Regina Romero, la vicealcaldesa y miembro del Concejo de Tucsón, dijo que el trabajo de Calderón por los mexicanos de la ciudad, así como el profesionalismo consular que ayudó a instituir, es ejemplar y algo que el próximo cónsul debe continuar.

Dijo: "Aquí siempre tendrá un hogar".

Contacta a Joseph Treviño en jtrevino@azstarnet.com o al 807-8029.